Usa el truco del espejo: si desde el asiento ves el altavoz reflejado en la pared o el techo, trata ese punto con absorción moderada. Ganarás imagen estéreo estable y precisión en paneos, manteniendo vida mediante difusores traseros o textiles menos densos estratégicamente colocados.
Los modos propios inflan notas concretas y secan otras. Trampas de esquina gruesas, apilables, reducen ese vaivén, mejorando pegada y articulación. Empieza por esquinas delanteras, evalúa con tonos ascendentes, y añade módulos hasta notar continuidad. Tu subwoofer ganará control sin necesidad de subir volumen permanentemente.